Bajo el manto
Soy un ser despreciable.
Años considerándome un "alma soñado y perdida", solitaria e incomprendida, y haciendo que los otros crean lo mismo.
Ahora me doy cuenta que todo era un maldito engaño para no darme cuenta de la gran mierda que soy.
Soy insensible, cruel y muchas veces incluso malvado. Busco compañía solo para llenar mi tiempo y mi ocio. Sin importar consecuencias, actúo como si todo fuese un juego, los sentimientos ajenos son mis fichas y la victoria es hacer creer que al otro que valgo la pena, utilizando recursos previamente calculados, copiados de otras fuentes y comprobados, casi identicamente en antiguas víctimas de mi vacío emocional.
Exigo luego, sin importar el daño que produzca, hasta que no hago sino mal al otro, y cuando ya no me agrada la situación o ella ya no puede mas con m carga, vuelvo la espalda y sin siquiera esbozar una lágrima me marcho, frío y tranquilo, de inmediato en busca de una nueva presa, ya completamente olvidada la anterior.
Así una tras otra, sin nunca sentir verdadero cariño, mucho menos nostalgia, apenas marcharme de su vida.
Nunca duran, pues no soy sino un parásito de otro ser, en busca de cariño y afecto, casi sin importar de quien.
Pero no me siento mal, fracasar para mi es no haberlo intentado.
Yo cumplo mi objetivo, y obtengo lo más que puedo de lo que quiero, hasta que ya no da más y busco otro huésped para encontrar cariño, y nuevamente utilizo las viejas técnicas infalibles, y se repite todo el proceso.
Personas tras persona, mes tras mes.
Sobrevivo a base de afecto obtenido de forma torcida y sin corazón.
No extraño y no quiero sino solo los momentos y caricias, sin rostro, que hacen valer el sacrificio ajeno. No tengo ética ni moral.
Eso es lo que realmente soy bajo el manto.
Así que alejense de mi, ahora saben la verdad. No intenten cambiarme ni conocerme, pues serán engañados. Y por ningún motivo vayan a desarrollar algun tipo de afecto hacia mi, pues será su perdición.
Años considerándome un "alma soñado y perdida", solitaria e incomprendida, y haciendo que los otros crean lo mismo.
Ahora me doy cuenta que todo era un maldito engaño para no darme cuenta de la gran mierda que soy.

Soy insensible, cruel y muchas veces incluso malvado. Busco compañía solo para llenar mi tiempo y mi ocio. Sin importar consecuencias, actúo como si todo fuese un juego, los sentimientos ajenos son mis fichas y la victoria es hacer creer que al otro que valgo la pena, utilizando recursos previamente calculados, copiados de otras fuentes y comprobados, casi identicamente en antiguas víctimas de mi vacío emocional.
Exigo luego, sin importar el daño que produzca, hasta que no hago sino mal al otro, y cuando ya no me agrada la situación o ella ya no puede mas con m carga, vuelvo la espalda y sin siquiera esbozar una lágrima me marcho, frío y tranquilo, de inmediato en busca de una nueva presa, ya completamente olvidada la anterior.
Así una tras otra, sin nunca sentir verdadero cariño, mucho menos nostalgia, apenas marcharme de su vida.
Nunca duran, pues no soy sino un parásito de otro ser, en busca de cariño y afecto, casi sin importar de quien.
Pero no me siento mal, fracasar para mi es no haberlo intentado.
Yo cumplo mi objetivo, y obtengo lo más que puedo de lo que quiero, hasta que ya no da más y busco otro huésped para encontrar cariño, y nuevamente utilizo las viejas técnicas infalibles, y se repite todo el proceso.
Personas tras persona, mes tras mes.
Sobrevivo a base de afecto obtenido de forma torcida y sin corazón.
No extraño y no quiero sino solo los momentos y caricias, sin rostro, que hacen valer el sacrificio ajeno. No tengo ética ni moral.
Eso es lo que realmente soy bajo el manto.
Así que alejense de mi, ahora saben la verdad. No intenten cambiarme ni conocerme, pues serán engañados. Y por ningún motivo vayan a desarrollar algun tipo de afecto hacia mi, pues será su perdición.
