La Intriga
“-Lo peor siempe ha sido la intriga.
-También lo mejor.
-No no no, lo mejor es el punto en que la intriga se transforma en seguridad. Aquel momento, es el mejor.
-La alegría de erradicar la intriga.
-Exacto.
-Sin intriga, tendría esa magnitud el punto del que hablas?.
-Obvio que no, pero malo jamás va a ser el color de la victoria.
-Entonces qué momento soltarías todo el aire contenido, y tus piernas dejarán de temblar de nervios para temblar de felicidad?
-No habrían temblores.
-Ni los buenos?
-Ni los malos.
-Si pudieras eliminar la intriga para siempre, hoy. Lo harías?
-Obvio.
-Y si hubieras podido hacerlo un mes atrás?.
-No puedo ganar contigo.
-Pero buen intento que das cada vez.
-Sería más facil. Uno muestra interés, se responde con aceptación o rechazo, se acaba el cuento.
-Exacto.
-...
-Se acaba el cuento. Y entras en la rutina.
-No es mala rutina.
-Pero y la magia?
-La rutina también puede tener magia. Es sólo que con más seguridad.
-Un buen mago no es el que realiza jueguitos con cartas, es el que hace algo grande. El que arriesga.
-Ni mago que soy.
-Ni mago que siempre has querido ser...
-Muchas cosas, mitad son tuyas. Ninguna posible.
...
-No me gusta darle rostro.
-No es acaso lo único que deseas?
-Así es. Pero igual no me gusta.
-Déjame adivinar, mucho riesgo?
-Es efectivamente demasiado.
-Quizás en este punto.
-Pero lo es.
-Pero no lo debería ser. El problema es que le estás dando rostro muy tempranamente. Es obvio que no dará a la altura, y empezamos nuevamente.
-Aún así no sé.
-No hay cómo.
-Habrá que esperar?
-Aparentemente.
-Y cómo lo sabré? Cómo sabré si lo uno o lo otro?
-Sabes al menos una cosa: Tienes dos opciones. Una, se acaba el problema y el cuento en general. Claro, preciso, aunque quizás indeseado. La otra...
-La otra tiene igual la posibilidad de ser tanto como de no ser.
-Pero de todas formas no pierdes.
-Si, pero, gano?
-Te crees en condiciones de negociar?
-No.
-Entonces sabes lo que hacer.
-Esperar, y si es la segunda, esperar de nuevo?
-Felicidades.
-Me mata la intriga.
-Te espera harta por delante.
-Y si no existiera?
-Y si dejas de pensar en algo tan irrelevante?
-...Sería todo más facil.
-Aguanta, vámos, no es algo nuevo.
-Pero es algo desesperanzador.
-El prefijo se lo pusiste tú.
-Por qué estas cosas tienen que ser tan extremas? O muy bien o muy mal.
-Porque si no, no podría haber un muy bien.
-Yo tengo los problemas con los muy mal.
-Así es la vida.
-Así es mi vida.
-Estamos volviendo a lo mismo.
-Quizás nunca cambié. Quizás sólo dormía.
-Ya viene un muy bien.
-No creo que sea esta vez.
-Yo tampoco.
-Qué se supone haga con la intriga ahora?
-Vívela. Pero no dejes que te toque. No se quita.
-Créeme, lo sé.
-Ojalá si fuera esta vez.
-Yo tambien quisiera que sí.
Pero no quiero hacerlo mal.”
















